Si dejas de competir con tu hermano, comienzas
irremediablemente a Amarlo.
Fuera el Miedo, bienvenido el Amor!!!
Deja de temer que no eres protagonista de tu vida y
dejarás que el otro, sea protagonista de la suya, desde ahí
el compartir es la divinidad.
No puedes estar alineado con nada, si estás temiendo... el
temor se traduce en envidia...celos...competitividad.
Mira a tu alrededor y contempla la belleza, en vez de
intentar frenar la belleza que crees que no es tuya, amala...
y verás que no es más que la extensión de tu propia belleza.
Todos Uno
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